22 de noviembre de 2009

Los periodistas, tras las cuerdas


Esta vez no hicieron caso, aunque oyeron “¡los periodistas, detrás de las cuerda!”. Con motivo de la presencia del presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, en el stand de Castilla y León en Intur, los fotógrafos pasaron la cuerda establecida por la organización.

Dada la condición de expositor “abierto” y “cambiante” de la que hicieron gala, la llegada de Herrera y su amplia comitiva, y los que le siguen por vocación u obligación, motivó que quisieran plasmar su imagen, y que rebasaran la cuerda que marcaba el límite para el posterior espectáculo a pesar de las órdenes en contra.

Ya sólo falta que la cuerda se rebase más a menudo y no sólo para ver como Herrera se hace la foto con los deportistas que apadrinan las campañas de turismo.

3 de noviembre de 2009

¿Periodismo?

Las sospechas de que existe un alto grado de sintonía entre algunos medios de comunicación y el poder establecido no extrañan a casi nadie.

En algunas ocasiones, la afinidad que ambos manifiestan alcanza cotas muy difíciles de comprender por parte del ciudadano de a pie, aunque luego resulte complicado demostrarla. Sin embargo, si lo que es una mera sospecha se convierte en un hecho constatable, el nivel de asombro no puede ser mayor.

Hace pocos días ha aparecido una información que, ciertamente, hay que leerse más de una vez para poder creerla, pero al menos se ha conocido porque el asunto saltó a un pleno municipal. Al parecer, el portavoz del equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Ávila valoró una visita a esta ciudad del secretario general del PSOE de Castilla y León varias horas antes de que ésta se produjera, pues ese día tenía otros compromisos lejos de la ciudad amurallada. Según denuncia la oposición municipal, la grabación por parte de una televisión tiene todos los visos de haberse producido el día anterior.

Hasta el momento, que se sepa, nadie ha desmentido la denuncia, a pesar de su gravedad. De ser cierta, desde el punto de vista político, estaríamos ante un mal uso de los medios de comunicación, bastante frecuente por otro lado. Pero si se analiza desde una perspectiva más profesional, no es fácil calificar semejante disparate. No hay por donde cogerlo. Que un medio de comunicación se preste de este modo a intereses partidistas muy concreto es, para un periodista, algo más que censurable, pues echa por tierra el principio de imparcialidad que el público espera de la prensa.

Si un medio de comunicación, como parece ser el caso, no es capaz de garantizar el derecho a la información veraz recogido en la Constitución, apaga y vámonos.

27 de octubre de 2009

Preguntar se convierte en una osadía

No deja de tener su gracia que sea el presidente Herrera quien reprenda a un periodista por pedirle opinión sobre asuntos de la actualidad.

Afirma el presidente de la Junta que las informaciones periodísticas no se valoran. Y lo dice el responsable regional de un partido que ha llegado a presentar recursos ante el Tribunal Constitucional basados exclusivamente ¡¡¡ en informaciones periodísticas !!! O que habitualmente utiliza lo publicado en los medios de comunicación para justificar sus iniciativas parlamentarias.

Conviene recordar también que, por ejemplo, el PP de Ávila sí pone en cuestión las informaciones periodísticas para salir en defensa de su compañero José Manuel Fernández Santiago. También el PP de Segovia, en este caso para apoyar a su compañero Jesús Merino. Por lo que se ve, el jefe del Ejecutivo regional prefiere no poner la mano en el fuego por nadie.

En el fondo de la contestación de Herrera subyace un sutil recado a quienes día a día, cada vez con mayores dificultades, salen a la calle en busca de noticias: absténganse de preguntas incómodas, que por ahí no vamos bien. Mensaje que, claro está, no va dirigido a los editores de los medios, que tienen claro su cometido. La prueba está en que ninguno ha levantado la voz en contra de las palabras pronunciadas por el presidente de la Junta a preguntas de sus redactores.

25 de octubre de 2009

Gente, Punto Radio, Popular TV… y la Junta no convoca TDT y FM

Convulsa situación de los medios de comunicación de Castilla y León en la que, como siempre, los profesionales se llevan la peor parte.

El Grupo Gente, con cabeza en Burgos, se expandió por varias provincias de Castilla y León, y llegó a Madrid, Barcelona y Valencia. Ahora se repliega, tanto, que despide a plantillas enteras, esperando -eso sí- seguir editando sus semanales, con aquella máxima tan extendida entre algunos propietarios de medios de comunicación de que poco importa el producto final si al término del año da resultados económicos.

Y mientras Punto Radio hace lo mismo en algunas emisoras de la región, tocada -por otros motivos- su empresa como está, tras su -llamémosla- unión de Televisión Castilla y León con Promecal para dar con la Radiotelevisión Castilla y León, convertida ya -¿alguien esperaba otra cosa?- en la televisión institucional. No sorprende, por ejemplo, que haya sido el medio utilizado para desvelar las reuniones al más alto nivel mantenidas entre las cajas de ahorro de la región para hablar de la integración que tanto anhelan nuestros gobernantes.

Por si no fuera suficiente, Popular Televisión cierra. No obtuvo licencias de TDT, pero esperaba aspirar a las TDT locales, prometidas para este 2009, pero que la Junta parece que no convocará de momento, hasta tanto en cuanto no se asiente el mercado. Por la misma razón, también está por ver si saca a concurso nuevas emisoras de FM, de las que el presidente Herrera anunció recientemente que estaban cerca.

6 de octubre de 2009

Caso Gürtel en Castilla y León: ¿no todo es publicable?

Las informaciones de calado nacional que afectan a esta Comunidad Autónoma no siempre tienen el eco que merecen en los medios de comunicación regionales.

Es lo que ha ocurrido con las supuestas ramificaciones de la conocida como red corrupta de Correa, después de que El País haya titulado en primera página y a cuatro columnas que “la investigación implica al Gobierno de Castilla y León en la trama Gürtel”.

A partir de ahí, el nerviosismo se ha apoderado de las redacciones de los medios de comunicación con implantación en esta Comunidad autónoma. En condiciones normales, cualquiera hubiera visto lógico hacer referencia a este asunto, aunque fuera mínima. Sin embargo, la realidad es muy diferente. Publicar o no publicar, esa es la cuestión, que diría Hamlet. Y que también han pensado los responsables de algunos de los medios de comunicación castellanos y leoneses.

Unos, como la agencia Europa Press, lo publicaron a primera hora de la mañana. Otros, motu propio o influidos, han preferido esperar a la nota aclaratoria difundida por el directamente afectado. También los ha habido, como El Mundo en su edición de Castilla y León, que ha dicho digo donde dijo Diego.

Así, quienes tuvieron ocasión de visionar la web del rotativo antes de las 10:30 horas, más o menos, sí pudieron leer la información. Aquellos que lo hicieron pasada esa hora, con las ganas se han quedado. Por arte de birli birloque, la información había desaparecido de la portada. ¿Qué sucedió? Sólo unos pocos tienen acceso a la respuesta. La noticia puede leerse pero no esta accesible desde ningún sitio.